Electricidad en nuestras vidas

La electricidad en nuestras vidas

La electricidad en nuestro día a día

Cuando por alguna circunstancia nuestros hogares se quedan sin servicio de electricidad, de inmediato pasamos a valorar la importancia de ese servicio en la vida moderna.

Para muchas personas, sobre todo las que viven en grandes ciudades y zonas urbanas, disfrutar del servicio de la energía eléctrica es una rutina que genera confort y comodidad, porque es imposible concebir la vida actual sin electricidad.

La energía eléctrica está presente casi en todas las actividades del hombre moderno: hogares, fábricas, oficinas, comercios, calles, sistemas de seguridad, entretenimiento, iluminación y tecnología; de ahí que comencemos a reflexionar sobre su importancia.

Los Electricistas, consideran de vital relevancia que nuestros clientes y el público en general, aprendan  a tener en cuenta los cuidados necesarios y las previsiones que a propósito del uso de la electricidad es necesario tener siempre presente.

Veamos algunos ejemplos:

  • En muchas ocasiones, por desconocimiento o imprudencia, conectemos varios aparatos en mismo enchufe, sin saber si éste se encuentra en condiciones de soportar la demanda de energía que le requerirán los aparatos.
  • En otras situaciones, podemos notar que el cable del horno de microondas o de la plancha se calienta, sin detenernos a determinar los riesgos que esta situación representa para nuestra seguridad personal, para la vida útil del aparato y para todo el sistema eléctrico de nuestro hogar.
  • Muchos de nosotros, desconocemos el grado de consumo de electricidad que tienen los principales electrodomésticos en nuestro hogar u oficina o si los cables y/o alargaderas a las que lo conectamos, son de la sección y características que se requiere para evitar sobrecargas o accidentes de fatales consecuencias.

Gracias a todos estos ejemplos y a muchas otras situaciones que pudiéramos citar aquí, como Electricista en Murcia,  le invitamos a tener siempre en cuenta la previsión, mediante revisiones periódicas por parte de un profesional, quien es un profesional calificado y cuyo trabajo oportuno y eficiente, le ayudará a reducir en forma importante los riesgos de corto circuito o de accidentes eléctricos en las instalaciones eléctricas, evitando daños mayores para todas las personas que habitan en el hogar y por supuesto, perjuicios en nuestro patrimonio.

A partir de ahora, como Empresa de Electricidad en Murcia le ofrecemos a nuestra distinguida clientela y al público en general, información valiosa acerca de la electricidad, esa maravillosa energía o potencia con la cual podemos darle movimiento a cualquier aparato eléctrico en nuestros hogares, oficinas o comunidad.

Comencemos con algunos conocimientos básicos pero muy importantes.

Origen de la Electricidad

Es difícil determinar con certeza el momento exacto en el cual el hombre descubrió ese maravilloso prodigio llamado electricidad, pero existen evidencias que afirman que 600 años A.C., este fenómeno fue observado por el filósofo griego, Thales de Mileto (630-550 AC), quien descubrió un misterioso poder de

atracción y de repulsión cuando frotaba un trozo de ámbar amarillo con una  tela.  Años más tarde, el filósofo griego Theophrastus (374-287AC), descubrió que otras sustancias también presentaban también el mismo poder de atracción.

En el año 1747, Benjamín Franklin (1706-1790) realizó varios experimentos sobre la electricidad, siendo el más  famoso el de la cometa. En 1752, inventó el pararrayos y presentó la llamada “Teoría del fluido único” para explicar los dos tipos de electricidad: positiva y negativa.

Fueron muchos los investigadores que a través de la historia trabajaron sobre el fenómeno de la electricidad, destacando: Alejandro Volta, Andre-Marie Ampere, Michael Faraday, Joseph John Thomson, Thomas Alva Edison y Heinrich Rudolf Hertz, entre otros.

¿Qué es la Electricidad?

La electricidad es una forma invisible de energía que se produce por la existencia de unas diminutas partículas llamadas “electrones libres” en los átomos de ciertos materiales o sustancias. Los electrones libres, al desplazarse a través de la materia, forman una corriente eléctrica, que es una fuerza realmente natural, originada por cargas eléctricas estáticas o en movimiento. Cuando una carga se encuentra en reposo, produce fuerzas sobre otras situadas en su entorno, pero si la carga se desplaza produce fuerzas magnéticas.

La electricidad es un agente físico que llena la estructura atómica de la materia, por lo tanto, cualquier elemento u objeto que ocupe un lugar en el espacio, está compuesto de electrones, esas diminutas partículas o corpúsculos de electricidad.

Hay dos tipos de cargas eléctricas, llamadas positivas y negativas, las cuales, al ser de igual carga se repelen y las que tienen diferente carga se atraen.

En su manifestación natural más impactante, el relámpago es la demostración más evidente a nuestros ojos de la existencia de la electricidad, ya que es producido por descargas eléctricas que entre la tierra y las nubes conocidas comúnmente como nubes “cumulonimbos” y al momento de originarse la descarga, la corriente que atraviesa el aire puede alcanzar el orden de los 10.000 amperes (10.000 A).

La materia de la electricidad

Ya que la electricidad es una forma invisible de energía que se produce por la existencia de “electrones libres” en los átomos de ciertos materiales o sustancias, es importante saber qué es la materia.

La materia es todo aquello que tiene peso y ocupa un espacio, por lo tanto, La Tierra y todo lo que existe en ella es materia, la cual se presenta en tres estados: sólido, líquido y gaseoso.

Los materiales básicos que forman y componen la materia se denominan elementos, los cuales pueden ser naturales como el hierro, el carbono, el hidrógeno, el petróleo y el aluminio. Existen también elementos artificiales y otros denominados compuestos, por ejemplo, el agua, la cual está formada por los elementos naturales: hidrógeno y oxigeno.

La materia no es una estructura continua u homogénea, ya que está formada por millares de partículas muy pequeñas, discretamente separadas, llamadas moléculas.

La molécula es la porción más pequeña de cualquier sustancia. Es un conjunto de átomos a los que cierta clase de atracción eléctrica mantiene unido en un grupo y su número de átomos varía con la sustancia.

El átomo es la unidad más pequeña de un elemento químico, que conserva las características propias de este. El átomo es la unidad básica de la materia.

Cada átomo está formado por un núcleo central lleno de partículas de carga positiva llamadas protones (+) y neutrones, que no disponen de carga eléctrica y rodeando al núcleo, en orbitas están las partículas con carga negativa llamadas electrones (-).

Los electrones son partículas subatómicas muy pequeñas con menor masa que las partículas cargadas eléctricamente. Aunque la mayoría de los electrones viajan en círculo alrededor del núcleo en una órbita constante, en forma diferente, los “electrones libres” flotan fuera del átomo, desapegados de cualquier ión, átomo o molécula.

Materiales conductores de la electricidad

Los cuerpos conductores son aquellos materiales que ofrece poca resistencia al flujo de electrones o electricidad dejando pasar fácilmente la corriente eléctrica, semejante a la forma como las tuberías conducen el agua a través de un circuito hidráulico.

Para que un cuerpo sea conductor necesita tener átomos con muchos electrones libres, que se puedan mover con facilidad de un átomo a otro.

Los conductores utilizados en instalaciones eléctricas son generalmente alambres de cobre o de aluminio, desnudos o recubiertos con algún tipo de material aislante que son los que actúan como paredes de protección e impidiendo que los electrones puedan moverse fuera de los alambres al ser contactados por objetos conductores externos.

Es muy importante saber que la cantidad de corriente eléctrica que puede circular por un alambre o conductor, dependerá del material utilizado en su fabricación, así como del tamaño de su diámetro y del tipo de aislante que lo protege.

El calibre de los alambres conductores que se utilizan en instalaciones eléctricas viene especificado con un número estándar como por ejemplo: 16, 12, 10,  6, 4, 2’5, 1’5,  a menor número de un conductor, menor es su grosor y por lo tanto, su capacidad para transportar corriente es menor.

Cuerpos aislantes de la electricidad

Tan importante como son los conductores, lo son también los cuerpos aislantes, ya que son los que no permiten el paso e intercambio de electrones periféricos cuyos átomos son  normalmente estables, es decir, que impiden el paso de la corriente eléctrica.

Entre los materiales aislantes más comunes podemos citar: la madera, el vidrio, el plástico y  la cerámica, algunos de los cuales son usados en el recubrimiento de los alambres conductores. Esto hace que la corriente eléctrica circule por el interior del conductor y sus electrones no salgan al exterior del alambre, protegiéndonos así de descargas o choques eléctricos.

Generalmente, en los alambres conductores para instalaciones eléctricas se usan comúnmente los revestimientos de plástico como aislantes. En el caso de los hilos de cobre de algunas bobinas usadas para la fabricación de transformadores, el aislante es una delgada capa de barniz. Para las líneas de alta tensión suelen usarse como materiales aislantes el vidrio, la porcelana o cualquier otro material cerámico.

Es muy importante tener en cuenta que la elección del material aislante debe determinarse de acuerdo a su aplicación, temperatura y las condiciones mecánicas o químicas que deban resistir. Por ejemplo, el polietileno y poli estireno, son ideales  para instalaciones de alta frecuencia; el teflón se emplea para aislar temperaturas entre 175 y 230 ºC; el nylon resiste a la abrasión y por su parte, materiales como el neopreno, la goma de silicona y los poliuretanos pueden proteger contra los productos químicos y la humedad.

El tipo de aislamiento que es utilizado para forrar un alambre conductor, es especificado mediante códigos literales que hacen referencia a su composición y propiedades. Este tipo de códigos vienen representados mediante letras, ejemplo: TW, THW, THWN, RHH, RUW;  si son termoplásticos (T); de hule (R); de nylon (N); resistentes al calor (H, HH) y  resistentes al agua (W).

La corriente eléctrica

La corriente eléctrica es la circulación de cargas eléctricas en un circuito eléctrico. La intensidad de corriente eléctrica (I) es la cantidad de electricidad o carga eléctrica (Q) que circula por un circuito en la unidad de tiempo (t).

Para denominar la Intensidad se utiliza la letra I y su unidad es el Amperio(A) o Amper (A), haciendo honor al sabio francés André Marie Ampere (1775-1836).

Intensidad (I) es el número de electrones expresados en culombios que pasan por segundo: cuando en un segundo pasa un culombio, se dice que la corriente tiene una intensidad de 1 amperio y así sucesivamente.

La cantidad de corriente que circula a través de un circuito eléctrico, determinará la dimensión de los conductores a utilizarse en el mismo, es decir, que este conocimiento es determinante para saber el tipo de cable a utilizar en un determinado circuito eléctrico.

Si la corriente eléctrica es muy elevada, no se podrá usar un cable delgado, ya que se calentaría y produciría el derretimiento del aislante que lo protege, creando así un riesgo potencial de incendio. El tipo de corriente determinará de igual forma, los tipos de dispositivos de control o switches y los de protección o breques.

Tipos de corrientes eléctricas

En la práctica, los dos tipos de corrientes eléctricas más comunes son: la corriente directa (CD) o continua, la cual circula siempre en un solo sentido (del polo negativo al polo positivo) y corriente alterna (CA), aquella que circula durante un

tiempo en un sentido y después en sentido opuesto, volviéndose a repetir el mismo proceso en forma constante. Su polaridad se invierte periódicamente, haciendo que la corriente fluya alternativamente en una dirección y luego en la otra.

La corriente alterna es la que llega a nuestras casas y permite que podamos utilizar los  artefactos eléctricos y la iluminación en nuestros hogares y oficinas.

Este tipo de corriente es generada por un alternador o dinamo, la cual convierte energía mecánica en eléctrica. El mecanismo que lo constituye es un elemento giratorio llamado rotor, accionado por una turbina el cual al girar en el interior de un campo magnético (masa), induce en sus terminales de salida un determinado voltaje.

La corriente continua, es aquella corriente en la cual los electrones circulan en la misma cantidad y sentido, es decir, que fluye en una misma dirección. Su polaridad es invariable y hace que fluya una corriente de amplitud relativamente constante a través de una carga y es generada por una pila o batería.

Este tipo de corriente es muy utilizada en los aparatos electrónicos portátiles que requieren de un voltaje relativamente pequeño. Cabe destacar, que estos aparatos no pueden tener cambios de polaridad, ya que puede acarrear daños irreversibles en el equipo.

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